The Revenant o cómo ver sufrir a DiCaprio

Que DiCaprio se merece un Oscar es innegable, o se lo dan, o que se lo compre, pero es algo ineludible. Sin embargo, tenemos un gran PERO, y es que no creemos que se lo merezca por su papel en “El Renacido” de Iñarritu si no por tener a sus espaldas una de las carreras más brillantes de Hollywood. DiCaprio cuenta en su savoir faire con: El lobo de Wall Street, Django Desencadenado, Shutter Island, Diamantes de sangre, Infiltrados, Gangs of New York, La Playa… ahí es ná.

Pero hoy os vamos a hablar de lo que nos acontece, y eso es The Revenant (El Renacido), la reciente película multinominada al Oscar. La verdad es que Iñarritu (el director de la peli) nos mola en todas las pelis (especialmente en sus obras maestras 21 Gramos y Amores Perros) y nos deja siempre con un gusto exquisito, casi imposible de encontrar en otros directores, ya que siempre tienen algo especial. Sin embargo, permitirnos poner una puntilla, y es que no nos acaba de convencer 100% en algunas de sus obras, ese “especialismo” lo pierde en otros muchos detalles. Como por ejemplo en Birdman, que nos pareció bastante mediocre. Dejadnos explicar, mola y la jodida técnica para simular el plano secuencia es de diez y de muy maestro, eso es así. Pero la peli en sí, en cuanto a trama, en cuanto a trasfondo, el total de la peli, flojea. Y es que el plano secuencia… tampoco es todo. ¿Cómo se argumenta? ¿Qué sentido tiene dentro de la historia? ¿Es necesario? ¿O sólo para optar a rascar un Óscar? ¿A que viene esa BSO de Jazz tan claustrofóbica? ¿Es sólo una bohemiada del director? Nos mola, sí, mucho, pero creemos que en esas ansias de molar y de parecer cool-tureta pierde fuerza, especialmente en muchos detalles en los que podría arrollar, como lo hacía en Amores Perros.

En The Revenant, vuelve a utilizar su “técnica bohemia/especial” que mola tanto pero nos pasa un poco lo mismo que en Birdman, nos convence y mola, pero no nos flipa. OJO, mola más, mucho más que Birdman. Leonardo DiCaprio está de diez, Tom Hardy está de doce, la fotografía de Emmanuel Lubezki de trece y el plano secuencia de la primera batalla te deja anclado a la silla… perdiendo ya la cuenta. Pero ya sabéis, tampoco son todo piropos, ya que todo eso que mola tanto se lo carga y lo hace algo cansino con la extrema e innecesaria duración del LARGOmetraje. Creemos que especialmente ahí radica el problema. Poco diálogo, poca trama, pero…. ¿Y qué? Mola mucho todo el resto, y casi consigue hacer olvidar los peros, pero el gran pero de 2h 36min para explicar la historia de Hugh Glass… Creemos que es demasiado.

No obstante, ¡Cuidado! Iñarritu no se va de rositas, le damos un 7/10, es decir, una muy buena nota. Nada más, dejadnos sólo acabar con la típica curiosidad, sabed que hay muchos que han criticado a Iñarritu por “plagiar” planos a clásicos del cine tipo:

No vamos a entrar en el pretencioso debate de planos históricos del cine, sí, sabemos que guardan cierto parecido y es que… ¿Qué podemos inventar totalmente nuevo?  Hay que ser realista. Nos quedamos con que hay que ir a verla, mola mucho y tiene planos que podrían ser postales o fondos de escritorio, tiene secuencias que podrían ser historia del cine y la interpretación de todos es de diez. Eso sí, ir con un par de Red Bulls o Monsters de 500ml entre pecho y espalda porque puede que los que renazcáis seáis vosotros tras la sobada que os pegaréis a ratitos. (!!!) Gracias Iñarritu, pero deberías aplicarte este lema:

LO BUENO SI BREVE, DOS VECES BUENO.