Rival Turf, el Beat ‘em up olvidado de Super Nintendo

Todos hemos jugado amado sagas como Double Dragon, Golden Axe, Streets of Rage or Final Fight… pero hay algunas pequeñas joyas no tan conocidas que sin duda están a la altura de ese ranking top de juegos de ‘pelea callejera’, conocidos en inglés como beat ‘em up. Hacía días que no tratábamos la temática retro pero hemos vuelto para hablar de uno de nuestros preferidos, se trata de Rival Turf, el beat ‘em up olvidado de Super Nintendo.

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Corría el año 1992, y la 16 bits de la Gran N (Super Nintendo) estaba en pleno auge. Ésta, muy distanciada tanto técnicamente como en ventas de sus rivales directas, principalmente la MegaDrive de SEGA. Aprovechando el tirón, la compañía nipona Jaleco decidió adentrarse en el mundo de los beat ‘em up con la primera entrega de la saga (conocida en japón como Rushing Beat) y que, como os decimos, terminaría siendo el desencadenante de una trilogía. Tampoco queremos que os vengáis arriba, Jaleco no nos ha dejado muy buenos títulos, ni siquiera este lo es en gran medida. Aun así, dentro del exclusivo mundo de los beat ‘em up, Rival Turf nos trajo muy muy muy muy buenos ratos.

Respecto a Jaleco, lo que os decíamos, casi todo lo que ha desarrollado (que no distribuido) ha sido purria juegos mediocres. Cuentan con pocas excepciones  aceptables en su catálogo: véase Totally Rad, R-Type III y algún otro. Como veis, nada del otro mundo.

Las opiniones respecto a Rival Turf son muy variadas, pero casi todas lamentablemente negativas. Entendemos que las opiniones en beatem’s siempre están condicionadas por las joyas de la corona del género, difícilmente superables (véase las maravillas Final Fight o Streets of Rage). Por ejemplo, en 2010 NintendoLife califico MUY negativamente el título, tachándolo de “desesperadamente corto en originalidad” y acusándolo de contar “con un sistema de juego verdaderamente poco inspirador”.

Además de criticas al propio sistema de juego, es cierto que en cuanto a originalidad, ha sido tachado en numerosas ocasiones de haber copiado personajes de Final Fight… De hecho, es evidente el parecido entre Jack Flak/Rick Norton que tiene (también) que (como no) rescatar a su novia secuestrada con el protagonista de la saga Final Fight, Cody Travers. Por si fuera poco, su compañero de fatigas también es objetivo de las acusaciones de plagio y es que Oswald “Oozie” Nelson/Douglas Bild recuerda, incluso en movimientos a nuestro alcalde favorito de todos los juegos, Mike Haggar. En cuanto a trama, tampoco destaca su originalidad (pero ¡no hace falta ya que nos encanta!). Básicamente, se centra en el secuestro de la novia del prota que con la ayuda del co-prota, jefe de policía, tratan de rescatarla de la banda organizada de Big Al, los Street Kings.

El juego cuenta con 6 fases: Police St, City Stadium,  Skycrapper, Southern Mt., Southern Port y Joelcal’s Lab. Cada una con (al menos) un jefe final.

Otra  crítica negativa: movimientos “poco realísticos”, una mala detección de colisiones y unas físicas un tanto extrañas… Aun así, ¡que viva Rival Turf! Podemos ser poco imparciales, y es el los beat son para nosotros el género preferido, pero es que además, dejarnos hablaros de tres cualidades destacables:

Una, gráficamente cuenta con un buen nivel, especialmente situándolo en el contexto de títulos lanzados el mismo año. Dos, la posibilidad de jugar la partida a dos players simultáneos nos da SIEMPRE la vida en los beat ‘em up. Y tres, la posibilidad de correr pulsado L o R… Esta característica (que recordemos así a vote pronto) no aparece en otro título del mismo género.

Hasta aquí nuestra sesión remember de Rival Turf. Un bellísimo juego, de esos que con sólo aparecer el logo de Jaleco, nos remonta a esa época de colegio donde nos dejábamos los dedos y las horas agarrados a nuestro mando de Supernes. Si os ha quedado ganas de más, os invitamos a probar las secuelas posteriores, publicadas como Brawl Brothers y The Peace Keepers que, aunque poco comunes, podéis encontrarlas por unos pocos muchos euros.

Dejadnos acabar con una curiosidad, ¡un truco que nos encantaba en su momento! Si al terminar el juego, en vez de tu nombre pones “CHRCONF”, Rival Turf permite cambiar el nombre de los enemigos por los que tú quieras. Y… ¿qué hicimos? Pues poner nombres de profesores, familiares o compañeros de colegio a los que hacía gracia imaginar dándoles una buena tunda… Ya sabéis, los años han pasado pero seguro que las ganas de patear a alguien no.

Agradecer este título a Jaleco que, como os decíamos, se trata de una joya menos tallada entre joyas. Hasta aquí la crónica de Rival Turf, el beat ‘em up olvidado de Super Nintendo.