Ficción nacional: Postureo “Bienquedista” VS Calidad

Antes de iniciar este post en el que damos un poco de palos a diestro y siniestro, queremos defender cualquier ficción hecha desde aquí siempre y cuando se haga por afición y arte. No por pasta.

Vamos allá.

El lunes pasado (semana pasada) concluía la trama de “Sé quién eres” y con ella se acababa nuestra única cita semanal con la parrilla de televisión actual. Para nosotros, concluía la que es una de las mejores (por no decir la mejor) series de suspense/misterio de la historia de la TV nacional. Por otra parte, hace un par de viernes se estrenaba una serie muy esperada, ya que la campaña de marketing no ha podido ser más bestia. Han empapelado todas las ciudades del país con sus caras y han inundado todos los portales con sus promos… sí queridos, Las “Chicas del Cable” de Netflix. La primera apuesta del canal con una serie española.

sequieneresPara nosotros “Sé quién eres” ha dado un punto de calidad a toda la ficción serieril nacional. Una manufactura perfecta. Un 10. Planos brutales, banda sonora acorde con lo que estamos viendo y de calidad, una estética impoluta… A lo que guión se refiere insistimos que estamos ante una de las mejores series nacionales pero que quizás, al final, acusa el estirar la trama injustificadamente. Creemos que es un guión potente, con unos giros de guión brutales hasta el último minuto del último episodio… Te mantiene pegado a la pantalla desde que Elías (prota de la serie) se la pega con el coche hasta la BBQ final. Insistimos en que no todo son cosas buenas en esta ficción y que hay algunas patinadas que, a nuestro parecer, se perdonan por todo lo que la serie es en sí completa. Porque, por preguntar… ¿Qué pinta el hijo en la camilla en la residencia? ¿Por qué, como os decíamos, existe la necesidad de alargar una trama que es excelente y que se puede acabar en 10 episodios a 16?

Además de intentar sacar algunos peros a un buen guión, hemos de decir que en el apartado de las actuaciones nos encontramos con alguna que otra ñapa. Eva Duran (Aida Folch), en nuestra opinión, está más forzada que nosotros haciendo este post (¿Qué nos creemos? ¿Críticos de cine?). No hace falta estar todos los episodios enfadada con… no sé, algo, nos imaginamos que algo le enfada y, al parecer mucho, quizás ¿Es la ropa oversize que utiliza? ¿Alguien le ha visto las manos cuando camina? Corre el rumor que al caminar es un playmobil sin manos. Otro que se las trae es Elías (Francesc Garrido), el prota. La voz y la pose que tiene durante toda la serie es más fingida que nuestra regularidad en los post. Y tampoco se salva Marta Hess (Eva Santolaria) o como la conocemos todos, Valle. Sus caminares por los pasillos de la “Ciutat de la justícia de Barcelona” no han dejado indiferente a nadie. Estos tres son de traca. Blanca Portillo sube el nivel de la interpretación a cuotas que solo Susana Abaitua alcanza. Completa el cast unos actores en estado de gracia: Martiño Rivas, Àlex Monner, Nausica Bonnín, Carles Francino… Todos de 10.

Pau Freixas (director de la serie), nuestra más sincera enhorabuena. Sólo con los últimos planos de la serie (véase el caminito huyendo del huerto protagonizado por Eva y Elías) deja claro que el nivel de esta serie está por encima del resto. El plano es ultrafino. BRAVO.

laschicas

Por otra parte, nos encontramos con la sorpresa, a mal, de la temporada. Nos moríamos de ganas de ver Las Chicas del Cable. Con una trama que nos molaba mucho (chicas que imponen su derecho en una España de los años 20 plagada de machistas) y además protagonizada por cuatro chicas de lo más cañeras (Blanca Suarez, Ana Fernández, Maggie Civantos y Nadia de Santiago)… la cosa pintaba bien… Pero no, por desgracia se queda en un intento, para nosotros, más que fallido.

El peso de la trama recae en una Blanca Suarez que está irreconocible… a mal. Una actriz que nos acostumbra a gustar, en este caso está totalmente out. Pero no un out aceptable, no no. Creednos cuando os decimos que creemos que es el peor papel que ha hecho en su vida. El resto del cast mola mucho, la verdad que Ana Fernández está de 10, Ana Polvorosa como “jefecilla” está brutal, Maggie Civantos está aceptable y Nadia de Santiago está correcta. Destacar en este cast a un hombre que, curiosamente, aparece en las dos series que os hablamos hoy: Martiño Rivas. Lo destacamos porque realmente se ha ganado nuestro respeto en dos actuaciones muy serias que las borda, la verdad.

Otra cosa a destacar de la nueva serie de Netflix es la música. La música es de traca. De traca muy MUY MUY a mal. Creemos que es lo peor de la serie. En sí la serie tiene una ambientación perfecta, unas localizaciones perfectas, un vestuario finísimo, un aura de la época pero a la vez moderna y actual… Pero la música es como si quemara, directamente, el proyecto entero. Roza el ridículo. Una serie que reivindica el poder de la mujer y la fuerza de ellas huyendo y rompiendo cualquier estereotipo establecido por la sociedad, nos topamos con una música house/pachanga como de versiones de Rihanna cutres o temas ñoños de amor que no vienen al caso… ¿Esto es lo que quiere evocar esta serie? ¿Qué pasa que a las chicas no les gusta el… por ejemplo, Rock? Intentamos huir de estereotipos marcados por una sociedad antigua y nos metemos de lleno en un machismo musical cutre. Además, dicha música entra de forma cutre constantemente y sin tener nada que ver con lo que estamos viendo. Por ejemplo, aparece un hombre que supuestamente tiene o tendrá una relación amorosa con alguien y comienza a sonar el house romántico cutre cantado en inglés como si estuviéramos viendo Anatomía de Grey en su primera temporada… Digno de una peli de nuestro querido Leslie Nielsen. Que, queridos nuestros, si queremos hacer coña bien, pero así no. Aquí no.

Por un producto que podría estar muy bien de principio a fin… Creemos que se queda en un quiero y no puedo, en una telenovela cutre nacional pero que intenta ir de moderna. Y así… No. Así no. A nosotros, Netflix, no.

En conclusión, queda muy bien con tu cervecita o tu vermouth en una terracita de Gracia, Malasaña o el Born, decir que ves Netflix y aceptar cualquier mierda que nos den, porque “Netflix mola” y estás en la onda con tu barba, tu fixed, tus pitillos y tus gafas de sol diciendo que lo último de este canal mola… Y estás muy muy muy fuera si te atreves a comentar que algo de Mediaset  mola (recordemos que nadie ve Sálvame (jajajaja (nosotros si.))) y que ser guai o cool o hipster es incompatible con ver Telecinco. Pues no queridos, si queréis calidad, si queréis ver una buena serie, ver “Sé quién eres” que curiosamente está en HBO, por si os interesa.

¿Las chicas del cable? Bien, pero no. A nosotros no nos echéis el cable.