H.P. Lovecraft, horror adictivo desde tiempos primigéneos

¿Estáis pensando que libro leer? Pues aquí tenéis. Si buscáis en el diccionario literatura de terror encontraréis al pie la foto de Howard Phillips Lovecraft (o ‘Eich Pi El’ como él mismo se hacia llamar en las cartas y para los flipados anglosajones). Lovecraft no conoció su obra publicada en formato libro y es que para la mayoría de los críticos e incluso de sus seguidores, no era especialmente buen escritor. Sin embargo era una bestia creadora, dio luz a una cosmogonía épica sin precedentes que lleva un siglo enganchando a innumerables lectores generación tras generación. Dejarnos que os contemos como descubrimos al escritor y qué puede ofreceros.

h p lovecraft

H.P. Lovecraft

Como os decíamos, Lovecraft no fue un tipo de éxito en vida pero si lideró un grupo de creativos conocidos como circulo Lovecraftiano y es que no es para menos. El loquiqui bueno de Howard carga a sus espaldas con leyendas tan épicas como el Necronomicón y su autor el árabe loco Abdul Alhazred, la prestigiosa Universidad de Miskatonic y varias deidades primigenias que llevan más de un siglo acechando en las cabezas de los lectores. Actualmente, no llegamos a ser conscientes de la cantidad de referencias a Lovecraft en la cultura pop friki del momento, vease Arkham (actualmente potenciada por la saga de Batman), Carcosa (la ciudad imaginaria de True Detective) y su Rey Amarillo, portadas de discos de Iron Maiden, etc.

true_detective_crime_drama_mystery_series_hbo_1920x1080[1]

Al margen de su obra la cual no necesita más presentación (la recomendamos TODA), su biografía, como la de tantos otros genios, no habla de un camino de rosas. Tras la muerte de su padre, fue sobre protegido enormemente por su madre hasta convertirse en un sociópata empedernido que temía a los extraños, y pronto denotó detalles clasistas, racistas y depresivos. H.P no paró de escribir durante toda su vida y hasta el final, incluso él mismo se excusaba por su ‘supuesta escasa calidad‘. Cuatro años antes de su muerte a los 46 años, en una de sus 100.000 cartas – taradito escritor obsesivo grafómano también- comentó excusándose de que quizá su literatura podía ser pobre en calidad, pero estaba escrita con sinceridad.

MadnessPlotOutlineFinal.jpg.CROP.article920-large

 

Al margen de su biografía, su merecida fama y la de su obra ha ido creciendo después de su muerte. Entre sus creaciones más bestias tenemos el Necronomicón, o la archi-conocida mitología de Cthulu que él no sistematizó como otros escritores y dejo esta tarea a su circulo Lovecraftiano. Así fueron sus apóstoles los que dieron a conocer sus obras dotándolas de un contexto real/ficción en los que es casi imposible distinguir si hablamos de hechos reales o no.  Su especialidad creativa se basaba en el horror cósmico y la percepción de insignificancia del individuo frente a un universo primigenio que nos supera.

Lovecraft ha sido criticado por hacer uso de una técnica excesivamente descriptiva y sin progresión, el uso repetitivo de los mismos adjetivos, trayendo tensión y angustia desde las primeras líneas hasta alcanzar un clima superagotador. El planteamiento de sus obras suele ser similar, ambientaciones insuperables que llevan a investigadores a tantear rituales y cultos oscuros para ver en el fondo lo más terrible, lo inefable y dejar al propio narrador sin palabras para describirlo.

9788420643342[1]

Objetivamente, nos da igual si es considerado buen escritor, a estas alturas… ¿quien define lo bueno o lo malo? A nosotros nos sorprendió muy a bien, lo teníamos por una narrativa oscura, fantástica, gótica, super friki y PARA NADA. Darle una oportunidad, no os defraudara. Para iniciaros en la obra de H.P. os recomendamos el libro Los mitos de Cthulhu de Alianza Editorial, un compendio de las mejores obras del circulo Lovecraftiana y del propio Lovecraft. No os lo perdáis.

wp_iron_maiden_live_after_death_logo_1024x768px_110408165531_2[1]

«No está muerto lo que puede yacer eternamente; y con el paso de los extraños eones, incluso la Muerte puede morir».